UN REFLEJO DEL ENTORNO

El reflejo del contexto, la dualidad entre el interior y exterior, son algunos de los temas más recurrentes en la arquitectura actual, tal vez la razón de esto es la necesidad de romper con las barreras existentes y determinar la arquitectura a través del paisaje. El edificio conocido como Oficina Vidre Negre engloba esta idea, materializando lo dinámico y el desarrollo continuo.

Este singular proyecto fue diseñado por la firma italiana Damilano Studio Architects en Cuneo, Italia, terminando su construcción en 2011 con un área de 1400 m2. Esta obra se concibió como una escultura contemporánea, un símbolo con la necesidad de tener una imagen atractiva y fuertemente reconocible.

El conjunto se localiza sobre la periferia de la ciudad en la autopista de Cuneo. La obra se encuentra dentro de un parque con una vegetación que incluye plantas de la región, donde la entrada principal se diseñó con una plaza de acceso.

Una de las necesidades principales por parte del cliente era que la arquitectura fue dinámica y que se representara en la forma del edificio, por lo que se definió un volumen cambiante con líneas diagonales y asimétricas, con una piel externa de vidrio negro facetado y paneles fotovoltaicos integrados.

El volumen se organizó siguiendo el eje este-oeste, aprovechando la luz natural durante el día optimizando la iluminación gracias a las superficies blancas de los muros internos. El diseño de la envolvente se integra con el interior, delimitando una secuencia de espacios que se intersectan en 4 niveles, donde destacan las luminarias a manera de franjas delgadas mientras que se introduce luz natural a través de ventanas laterales.

El esquema del proyecto consiste en dos piezas principales separadas por un bloque de servicios, donde se ubicaron baños, escaleras, etc. Las áreas de trabajo se diseñaron como un espacio abierto y transparente, mientras que las oficinas ejecutivas se situaron en una zona mucho más privada, en un volumen suspendido hacia el exterior distinguiéndolo del resto del edificio.

A nivel de sótano, se colocaron las salas de conferencias y el estacionamiento, que son iluminadas por ventanas grandes que permiten disfrutar del verde del exterior y la naturaleza en general.

En cuanto al uso de materiales, al aplicar en los pisos y cielos madera de roble, piedra negra en algunas superficies y placas de vidrio extra claro como barandales, a lo largo de todo el proyecto, se eliminó sustancialmente la división entre exterior e interior, permitiendo un flujo continuo únicamente separado por las puertas en las entradas.

El sistema estructural se basa en vigas y pilares de concreto reforzado. La estructura sin duda es un esfuerzo para integrar tecnologías sustentables en edificios sin sacrificar la integridad del diseño inicial. Para lograr un ahorro notable de energía se implementó un sistema de calefacción centralizada, aplicado mediante un suelo radiante y una bomba de agua caliente.

Es importante destacar que la naturaleza propia de este proyecto es desvanecer la línea entre la naturaleza y la estructura, creando un prisma dinámico y escultórico, pero al mismo tiempo funcional que provoque sorpresa en los observadores, convirtiéndose en un elemento más del parque o al mismo tiempo ser un reflejo de su entorno.

*Artículo publicado en el suplemento ChicHaus 3 de Milenio Monterrey.

Oficina Vidre Negre ChicHaus 3


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